3. La firmeza comercial de la Unión Europa: La UE mantiene el pulso a Trump y frena el acuerdo comercial
31º BOLETÍNINFORMATIVO «EUROPA SE MUEVE» 11/03
UNA HOJA DE RUTA PARA LA EUROPA SOBERANA
LA FIRMEZA COMERCIAL DE LA UNIÓN EUROPA: LA UE MANTIENE EL PULSO A TRUMP Y FRENA EL ACUERDO COMERCIAL
Madrid, 11 de marzo de 2026
Irene Agüero, Colaboradora del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo.
El acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea ha estado entre las cuerdas estos últimos meses, primero debido a las amenazas tarifarias estadounidenses tras el apoyo europeo a Groenlandia y una última vez después del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos. ¿Cuáles son las claves de este acuerdo y qué podemos esperar que pase con él?
El acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea comenzó a tomar forma en julio de 2025, cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el presidente estadounidense Donald Trump se reunieron para conseguir un acuerdo tarifario y comercial, limitando las tarifas a la Unión al 15%, creando un contingente arancelario del acero y el aluminio para asegurar las cadenas de suministro. En su declaración conjunta, establecieron su interés en apoyarse económicamente, pues la relación transatlántica es, en sus palabras, “la relación más valiosa del mundo”, con un valor anual de 1.6 billones de euros.
No obstante, este acuerdo se vio congelado después de que el presidente estadounidense anunciara en su red social, Truth Social, que impondría tarifas adicionales del 10%, que en junio subirían al 25%, a los ocho países que habían mandado tropas a Groenlandia después de las declaraciones Donald Trump de su intención de hacerse con el territorio danés. Así, Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la Unión, confirmó que el pacto se congelaría hasta que las amenazas arancelarias terminasen.
Cuando Estados Unidos finalmente se echó hacia atrás con las amenazas arancelarias, se volvió a discutir el futuro del acuerdo comercial, pero esta vez acordando una cláusula de revisión del acuerdo tras seis meses en el caso de que el gobierno estadounidense no haya reducido las tarifas a productos derivados del acero al 15%y una cláusula de suspensión si el presidente Trump volvía a amenazar la integridad territorial de los países miembros de la Unión Europea. Estas cláusulas permitieron así asegurar que el acuerdo se diera en igualdad de condiciones entre socios, sin permitir intimidaciones.
Hubo otra pausa el mes pasado en la comisión de comercio del Parlamento, después de que la Corte Suprema de EE.UU. anulara los aranceles «recíprocos» de Trump. Tras el fallo, el presidente impuso temporalmente un arancel global del 10% amparándose en una base legal diferente.
Si bien es incierto el futuro del acuerdo comercial, teniendo en cuenta sus numerosas suspensiones estos últimos meses y la poca fiabilidad de Estados Unidos como socio actualmente, el acuerdo ha demostrado la firmeza y la capacidad de la Unión Europea, que no se ha dejado avasallar. Además, Bruselas mira hacia otros horizontes comerciales. Su apuesta por la buena fe y la seguridad jurídica en los acuerdos comerciales le está abriendo puertas en otras regiones, como demuestra el reciente pacto con Mercosur y la India. Estados Unidos debe buscar ahora la forma de reconectar con sus socios europeos, si no quiere que estos pronto se inclinen por otros acuerdos donde sí se respetan las reglas y la soberanía de los países miembros.
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies
Comments are closed