Panamá, punto de encuentro Ramón Jáuregui Atondo. Eurodiputado y Co-Presidente Europeo de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat)

Entre el 16 y el 19 de marzo una delegación de cincuenta diputados del Parlamento Europeo realizamos una visita oficial a Panamá, con motivo de las reuniones de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat). Al frente de la Delegación europea estábamos Antonio Tajani, Vicepredente del Parlamento, y yo mismo, en mi condición de Co Presidente Europeo de EuroLat. Por parte latinoamericana, el encuentro reunió también a una cincuentena de representantes parlamentarios, venidos de casi todos los países de la región.

Las circunstancias políticas y económicas a uno y otro lado del Atlántico y la proximidad de la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno UE-CELAC, prevista para el próximo mes de junio en Bruselas, añadían importancia a este encuentro de EuroLat. Se trataba además de la primera ronda de reuniones de la Asamblea en la actual legislatura del Parlamento Europeo.

La Asamblea desarrolló sus trabajos en cuatro Comisiones, dedicadas respectivamente a asuntos políticos, económicos, sociales y desarrollo sostenible. En cada una de ellas se discutieron los diferentes informes en los cuales los parlamentarios europeos y latinoamericanos veníamos trabajando desde hace tiempo. Dichos informes abordan materias tan complejas como la financiación de los partidos políticos, la problemática de la minería sostenible y de la explotación del gas de esquisto, la cuestión de la pobreza en el marco de los Objetivos del Milenio post-2015, el estado de desarrollo de los acuerdos comerciales entre Europa y América Latina, el impacto de acuerdos como el TTIP en las relaciones birregionales, los desafíos de la economía digital o las relaciones económico-financieras entre América Latina y China. Las Comisiones contaron con una elevada participación y generaron debates de alto nivel, dando como fruto avances significativos en cada uno de los temas.

Además de las cuatro Comisiones, se reunieron también en Panamá los grupos de trabajo de migraciones y mujeres y se celebró un encuentro con sociedad civil, en el que participaron representantes del Comité Económico y Social Europeo y de sindicatos, patronal y organizaciones no gubernamentales. Como colofón de las jornadas, los eurodiputados visitamos las obras de ampliación del Canal de Panamá, donde nos reunimos con responsables de las empresas europeas que participan en ese proyecto de ingeniería.

Hubiera sido deseable acabar esta ronda de reuniones con una declaración final, que expresara el sentir del conjunto de la Asamblea sobre distintas cuestiones candentes de la agenda internacional. No obstante, el consenso no fue posible debido a la irreconciliable diferencia de opiniones entre europeos y latinoamericanos respecto a la cuestión de Venezuela. A pesar de ello, dentro de la delegación europea se alcanzó una posición mayoritaria sobre una serie de temas de actualidad, que trasladé a la prensa en mi condición de Co Presidente de EuroLat.

El punto más evidente, en el que todos coincidimos, fue la rotunda condena al atentado de Túnez del pasado 18 de marzo, en el que fallecieron 21 personas. No existen razones, ni políticas ni de otra índole, que puedan justificar semejante acto de barbarie. Además de expresar su solidaridad con las víctimas y sus familias, la comunidad internacional debe sumar esfuerzos para combatir de manera efectiva el terrorismo. Con el recuerdo aún reciente de los atentados en Francia y Dinamarca y las sucesivas alertas y desarticulaciones de células yihadistas también en Bélgica y España, aunar esfuerzos para vencer colectivamente al terror es una tarea urgente.

Otro de los temas abordados en la declaración ante los medios fue el de Cuba. El sentir mayoritario de la delegación europea es de bienvenida al reciente restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington. Se trata de un acontecimiento histórico tras más de cincuenta años de tensión, y es deseable que ese paso abra la puerta a una profundización de las relaciones a todos los niveles entre ambos países, dentro de un marco de convivencia pacífica. Por su parte, Europa también está avanzando hacia la normalización de sus relaciones con la isla. Prueba de ello son la negociación del Acuerdo Político y de Cooperación Cuba-UE, iniciada en abril de 2014, y la visita oficial a La Habana de la Alta Representante Federica Mogherini. Este proceso de acercamiento paulatino debe servir para mejorar las condiciones de vida de los cubanos y promocionar los valores democráticos y los derechos humanos, incluyendo la libertad de expresión, asociación y manifestación.

En relación con Venezuela, los europeos manifestamos nuestra profunda preocupación por los acontecimientos que se han venido produciendo en el último año, e hicimos un llamamiento a favor de la tolerancia. Nuestra convicción común es que el respeto a los derechos y libertades fundamentales es condición indispensable para el buen funcionamiento de una sociedad democrática. En este sentido, instamos a las autoridades venezolanas a que aprovechen las próximas elecciones parlamentarias para establecer un diálogo político integrador basado en la responsabilidad compartida. Facilitar ese diálogo exige, en primer lugar, la liberación de todos los presos políticos arbitrariamente encarcelados.

El último tema abordado en la declaración fue el proceso de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno colombiano, cuyos pasos positivos arrojan una luz de esperanza en un país herido por el conflicto durante más de medio siglo. A este respecto, constituirían garantías adicionales del éxito del proceso la incorporación a las negociaciones del ELN -la otra gran guerrilla- y la búsqueda de una reparación justa, completa y verdadera para las víctimas.

La próxima reunión plenaria de EuroLat tendrá lugar los próximos 4 a 6 de junio en Bruselas, sólo unos días antes de la II Cumbre UE-CELAC. De hecho, la Mesa Ampliada de EuroLat ha sido invitada por el Parlamento de Letonia a reunirse en Riga los días 15 y 16 de mayo, para trabajar en la declaración política que se entregará a los líderes europeos y latinoamericanos con motivo de esa Cumbre. Este mes de junio tenemos una oportunidad inmejorable de acercar América Latina a Europa, y desde EuroLat no vamos a desaprovecharla.