El proyecto energético más ambicioso desde la CECA Miguel Angel Benedicto. Secretario General del CFEME

“Queremos iniciar un proceso para integrar 28 mercados europeos en una Unión Energética “. Así de contundente se mostró en su mensaje el vicepresidente de la Comisión Europea para la Unión Energética, Maroš Šefčovič, el pasado 18 de marzo en Bruselas en un acto organizado por el Movimiento Europeo Internacional (MEI).

El objetivo principal del evento fue el impacto potencial del proyecto sobre los ciudadanos europeos. El Comisario apoyó la propuesta del Movimiento de que los ciudadanos tienen que estar en el centro del proyecto, y señaló otra de las claves del mismo:  la eficiencia energética. Para Šefčovič este es el proyecto más ambicioso desde la creación de la CECA.

Para el MEI, la Unión Energética debe beneficiar a los ciudadanos y reducir el cambio climático. El Movimiento Europeo apoya las propuestas actuales de la Comisión Europea para una “Unión de la  Energía Europea” e insta al Consejo Europeo a seguir adelante con los planes que aseguren un buen acuerdo para los ciudadanos europeos.

Impacto positivo en los ciudadanos europeos

El presidente del Movimiento Europeo Internacional, Jo Leinen, destacó que una Unión Europea de la Energía tendrá un impacto positivo en los ciudadanos europeos, al permitir una mayor seguridad del abastecimiento energético a través y entre los países europeos. “Además, una mayor eficiencia y el apoyo a las nuevas tecnologías y fuentes de energía renovables contribuirá enormemente al éxito europeo en alcanzar los objetivos climáticos de la Unión ”, subrayó.

El 25 de febrero de 2015, la Comisión Europea adoptó oficialmente la Estrategia de la Unión de Energía, cuyo objetivo es completar el mercado único de la energía en toda Europa, lo que reduce su dependencia de los suministros rusos y permitirá recortar la factura anual de importación que asciende a unos 400 millones de euros.

Los planes de la Unión de Energía incluyen no sólo la realización del mercado único, sino también el aumento de la seguridad energética, impulsar la eficiencia, reducir el uso de combustibles fósiles y el aumento de la investigación de nuevas fuentes de energía.

El lanzamiento del proyecto coincidió con la Comunicación sobre la posición de la UE para las negociaciones sobre el clima en París así como con las recomendaciones dentro de la UE de elevar el nivel de interconexión eléctrica al 10% en 2020. De este modo se abarcan ámbitos políticos como el clima , el transporte, la industria, la investigación, la economía y la agricultura digital.

Un plan Marshall para la UE

La idea de una Unión Energética tiene grandes apoyos y podría servir como un Plan Marshall para la UE y desbloquear las inversiones en toda Europa,  menores emisiones y mayor eficiencia. Sin embargo, estos planes se enfrentan a serios obstáculos, tanto prácticos como políticos.

En primer lugar, la Comisión espera que todos los Estados miembros  hablen con una sola voz en la política energética, una idea que ya ha tenido una resistencia significativa, en el caso de Hungría.

La diversificación de la oferta parece crucial para el futuro del continente europeo. Pero surge una pregunta, ¿cuál sería la clave para elegir nuevos socios? ¿Hay que centrarse en la construcción de un nuevo corredor meridional del gas y buscar alianzas sobre el Mediterráneo, a pesar de los intentos fallidos anteriormente? ¿Cuál será el papel de las renovables?

Las organizaciones ecologistas plantean preocupaciones por lo que consideran un enfoque climático limitado de las propuestas sugeridas. Dudan que se plantee una verdadera lucha contra el cambio climático; ya que consideran el diseño actual de la Unión energética se centra sobre todo en la  seguridad del suministro de gas y en asegurar una respuesta sólida frente a Rusia.  Sin embargo, la Comisión Europea ha sido explícita al alejarse de los combustibles fósiles, y al reorganizar  los mercados de energía hacia la eficiencia real y las fuentes de energía renovables.

Resolver las dudas de la sociedad civil

Los obstáculos intraeuropeos y las dudas de la sociedad civil deben abordarse de forma urgente, para garantizar la solidaridad y apoyo que la Comisión está pidiendo.

Los ministros de Energía de la UE mantendrán una reunión informal organizada por la presidencia de Letonia el próximo 14-16 de abril, antes de tomar una decisión definitiva en el Consejo de Energía que se celebrará en Luxemburgo los próximos 11 y 12 de junio.

Las organizaciones de la sociedad civil como el CFEME desean seguir siendo participado activamente en el diálogo para asegurarse de que todos los intereses están asegurados y se incluyen en el acuerdo final. La CECA merece tener un buena herencia con la Unión Energética Europea.