El Movimiento Europeo: pasado y futuro a los 70 años de su nacimiento Nora Alvarez de la Cruz

El pasado 7 de febrero y, coincidiendo con la fecha exacta en que se puso en órbita en la sede del Partido Nacionalista Vasco en el exilio en Paris, tuvo lugar el acto que celebraba la conmemoración del setenta aniversario del nacimiento del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo. Tuvo lugar en Madrid, en un núcleo tan idóneo, idílico y emblemático como es el Palacio de Viana, Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España.

Con la iniciativa de Francisco Aldecoa, actual Presidente del CFEME, se logró, nada más y nada menos que, reunir a las viejas glorias españolas (personajes tan ilustres como Carlos Maria Bru, Jose Maria Gil Robles, Enrique Barón entre muchos otros) del Movimiento Europeo junto con una sala repleta (se contabilizaron más de 150 personas) de ciudadanos tanto del ámbito político, como diplomático, académico o social, de todas las edades y de todas las vertientes políticas; pero todas ellas con un mismo objetivo de núcleo común: que no quede en el olvido el camino trazado por el Movimiento Europeo español hasta ahora.

Y es que, en palabras del mismo presidente, el Movimiento Europeo “en la actualidad sigue vivo y con ganas de crecer, de incorporar a las nuevas generaciones”. Así mismo y, antes de que diera comienzo el acto dividido en dos apartados, con tres intervenciones en cada bloque, Aldecoa también alegó que ya se han confirmado más de 30 eventos en distintos sitios, con el objetivo de acercarse a las personas, así como un informe de evaluación de la VIII Legislatura del Parlamento Europeo. También recalcó que, gracias a periodistas como Miguel Ángel Aguilar, se buscará una mayor presencia en los medios de comunicación.

Por último, se destacó la presencia del actual Secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Marco Aguiriano, como persona responsable de la clausura del acto, debido a la ausencia del ministro Josep Borrell que, dada la situación actual en Venezuela, se encontraba de viaje en el continente latinoamericano, concretamente en Montevideo.

Los tres primeros interventores (Carlos López, Belén Becerril y Miguel Martínez Cuadrado) se cernieron en torno a los aspectos históricos más relevantes del Consejo Federal Español. Carlos López, como buen historiador quiso reseñar la importancia del Congreso de Múnich de 1962 como gran primer consenso europeísta en cuanto a lucha contra la dictadura. Así mismo recalcó que no hay mucho conocimiento y que el libro que se va a publicar con motivo del 70 aniversario del CFEME va a suponer un trabajo cumplido en cuanto a investigación durante la transición española y más adelante, después de la adhesión de España a las Comunidades Europeas.

Belén Becerril hizo hincapié en aquellos personajes presentes en el Congreso de la Haya: Spaak, Adenauer, Schumann, Monet… pero también especialmente a Churchill y su idea de los “Estados Unidos de Europa”, recordando su discurso en la Universidad de Zúrich en el que en palabras del propio Winston “la familia europea despierta la pasión” y recordando también que el mismo yerno de Churchill formó parte de la constitución, en octubre de 1948, del Movimiento Europeo Internacional.

En tercer lugar, Martínez Cuadrado que muchos años se dedicó a ser selector de alumnos en el Colegio de Europa, fundado precisamente por Madariaga, dio especial relevancia al hecho de que, desde 1948 y, hasta 1977 el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo es el que ha pilotado el proceso de “tendencia unificadora de formar parte del primer núcleo del Movimiento Europeo presidiéndose una comisión cultural junto con una constitución de ideas para la puesta en marcha de las tres carabelas de Madariaga”. Estas tres carabelas supondrían el Centro de Cultura, la creación del Colegio Europa y el lanzamiento del CFEME.

En segundo lugar y con un toque más emotivo, a lo largo de la cerca de hora y media que duró el acto, Aitor Esteban y los presidentes de honor Enrique Barón y José María Gil Robles, hablaron del pasado y futuro del Movimiento Europeo.

Aitor recalcó que es el propio José Antonio Aguirre, presidente del Gobierno Vasco por aquel entonces, el que propone a Salvador de Madariaga durante unas jornadas de estudio de integración de España en Europa por aquel entonces. Así mismo y en palabras textuales, el diputado Aitor Esteban opina que “no es un mal momento para el futuro de Europa, pues estamos lejos de aquellos años de utopía. Europa tiene que reforzar sus instituciones, ser algo más que una suma de países”. Para ello, habla de cuatro pilares imprescindibles que son: el de defensa, migración, investigación y relaciones exteriores; en segundo lugar, las realidades nacionales y culturales. El buscar un vehículo para interactuar con Europa; el tercer pilar de Esteban es el del contraste social con el gobierno norteamericano, hay que pensar en el ciudadano; y, por último, los valores europeos (libertad, igualdad…)

Enrique Barón, presidente de la Unión de Federalistas de España, ex presidente del Movimiento Europeo internacional y antiguo presidente del Parlamento Europeo, visiblemente emocionado por el acto, hizo énfasis en la palabra “emoción”, pues los dos grandes sabores de su vida política siempre han sido para él el Movimiento Europeo y la vida democrática. Recordó que en el Congreso de la Haya fue un congreso de gente de “la sociedad civil” y el único pero que pone es la dificultad de llegar a las actas que surgen en Múnich en 1962, llegando a la conclusión de que “no hay una historia completa” aunque años más tarde en 1990 las hiciese públicas José María Gil Robles.

Y precisamente, a continuación, Gil Robles tuvo unas palabras como presidente de Honor del CFEME, acordándose de “tenía trece años cuando se fundó el Movimiento Europeo Internacional en la Haya y a mi padre no le dejaron ir porque sabían que si iba no iba a volver”. También recordó las horas que pasó en el calabozo junto con José María Lasarte, secretario en esos inicios. Y habla de que “la esencia del Movimiento Europeo se constituye en el interior” y no olvida que aquel día en la sede del Banco Popular estaban todos los partidos parlamentarios y no parlamentarios, escena que pocas veces se ha repetido a lo largo de la historia democrática de España. Es tan fuerte el sentimiento para Gil Robles que, aunque estemos cerca de unas elecciones “a cara de perro”, para él ser europeísta y ser demócrata son “dos caras de una misma moneda” y concluyó su intervención diciendo “que voten, pero Europa”.

Ya en última instancia y como comentábamos anteriormente, Marcos Aguiriano, Secretario de Estado, calificó este día como una ocasión emocionante e importante para él pues, insinúa que le han preparado un texto pero que lo va a utilizar poco. Habló de como un joven llegado a adulto de los años 80 y venido de fuera de España, gracias a Enrique Barón entra en contacto con el Movimiento Europeo y como contribuye al 40 Aniversario de su fundación en el Congreso de la Haya en 1988. Así mismo, hizo alusión al discurso de 1995 del presidente francés François Mitterrand que levantó tantos aplausos en el que pronunció la famosa frase “el nacionalismo es la guerra”.

A continuación se puso punto y final a esta tarde tan especial y llena de tantos amigos que compartimos un espíritu europeísta imperecedero.

Nora Alvarez de la Cruz
Especialista en Estudios Europeos y Relaciones Internacionales
Universidad Complutense de Madrid