Los poderes locales y el debate europeo Marycruz Arcos. Consejo Andaluz del Movimiento Europeo.

El pasado mes de noviembre, el Comité de regiones organizó la octava conferencia para la comunicación en Europa (EuropCom) en la que durante dos días más de mil de responsables de comunicación de distintos entes locales, regionales y de instituciones europeas, así como académicos y expertos en comunicación institucional, compartimos inquietudes y buenas prácticas sobre lo que sigue siendo el principal desafío de la UE: comunicar sus mensaje a los ciudadanos de modo que puedan implicarse en el proceso de integración europea.

Abrió el encuentro un entusiasta y europeísta discurso de Anthony Gardner, antiguo embajador de los Estados Unidos ante la Unión Europea, en el que destacó cómo la UE tiene un mensaje impecable (nadie podría dudar de las ventajas de trabajar en común cuestiones en las que la interdependencia es evidente), pero lo importante no es lo que se diga sino lo que escucha la gente. Ciertamente la UE siempre ha sido demasiado tímida a la hora de “vender sus logros” y siempre los discursos más defensores del proyecto europeo los hemos escuchado de políticos extraeuropeos antes que de los responsables institucionales de la UE. De manera que “lo que escucha la gente” es el relato que los populismos hacen de los fracasos de la UE, que también los hay.

Pero una vez más, estamos ante un momento decisivo para ejercer este compromiso: Quedan algo menos de dos años para unas nuevas elecciones al Parlamento Europeo, este año hemos conmemorado el 60 aniversario de la firma de los Tratados de Roma y tras conocer el planteamiento de la Comisión de cómo será la UE a 27 después de que en 2019 el Reino Unido deje de ser Estado Miembro como consecuencia de la decisión de su pueblo. La UE sin duda tiene que ser consciente de su responsabilidad transmitiendo al ciudadano, que en definitiva es su último beneficiario, que es lo que puede ser. La UE es una oportunidad pero su contenido dependerá de la voluntad de los ciudadanos que somos quienes podemos marcar su rumbo.

En el Europcom se trabajó en seminarios paralelos entre los que destacaría los que se desarrollaron sobre comunicación institucional, técnicas ante las falsas noticias, cómo implicar a los jóvenes en el proyecto europeo, cómo hacer del compromiso europeo algo emocional o cómo las autoridades locales y regionales pueden ser un canal de comunicación perfecto para los ciudadanos.

En este último tuve ocasión de participar para llevar una buena práctica como la realizada en Sevilla el 13 de septiembre pasado. Coincidiendo como miembros del Comité de Regiones la presidenta de la Junta de Andalucía y el Alcalde de Sevilla, se celebró en el Ayuntamiento de Sevilla uno de los debates que el Comité de Regiones está llevando a cabo por toda Europa para reflexionar con los ciudadanos sobre Europa, con presencia de su presidente Karl Lambertz además de autoridades locales y regionales compartiendo reflexión con fuerzas sociales.

La idea que traté de transmitir es que de los más de 500 millones de ciudadanos europeos que somos muy pocos conocen a un comisario, incluso muy pocos a un ministro pero prácticamente todos conocemos a nuestro alcalde, y a más pequeño el pueblo todavía es más probable. Además a la autoridad cercana es a la que vemos realmente como autoridad.

Por tanto, si conseguimos implicar a los poderes locales en el debate europeo, que no sólo miren a la UE como un potencial suministrador de fondos, sino como un modelo político del que procede más del 90% de las normas que nos son cotidianamente aplicables, aseguraremos que este debate llegue al ciudadano y no sólo a las élites.

Sin duda la UE es sólo una estructura y este año, una vez más, se encuentra en la disyuntiva de dar una u otra orientación a su modelo. La UE será lo que los ciudadanos europeos queramos que sea, pero claro está que para ello nos tiene que llegar el mensaje y estar expectante de nuestra opinión.
Un buen desafío tenemos por delante, habrá que llevarle el seguimiento 😉