El Movimiento Europeo Internacional se interroga sobre las medidas de fomentar la participación electoral ciudadana

El Movimiento Europeo de España estuvo presente en el encuentro del pasado 28 de abril, en Bruselas, entre el MEI y la Sra. Lahousse-Juárez. El objeto del debate fueron las elecciones europeas, y en particular medida el escaso interés a la asignación de los escaños del Parlamento Europeo.

La UE ha seguido rápidamente  en su integración política y jurídica. Varios macro y micro factores de naturaleza social, económica y política intervienen en la decisión de los electores de abstenerse de ir a votar. De todas maneras hay responsabilidades que no se pueden negar a algunos actores llave de Bruselas: las instituciones europeas, los grupos políticos, los Estados Miembros y los medios.

La Directora General para las comunicaciones del Parlamento Europeo, Sra. Lahousse-Juárez, puso en relieve que si en el pasado – o sea desde las primeras elecciones electorales directas del PE hasta el final del siglo pasado (1979-1999) – el simple sentimiento de “sentirse europeos” fue suficiente para mover a los ciudadanos hasta los centros electorales, hoy esta motivación no logra más en su vieja función, dada la incrementada complexidad de la Unión.

La DG está convencida que no hay déficit democrático en el seno de la UE. Si algún déficit existe, depende de la percepción de los ciudadanos europeos de sentirse envueltos en el diálogo europeo y por consecuencia, en el proceso general.

¿Cómo se puede intervenir en esta dirección para que los sentimientos de los Europeos cambien para las próximas elecciones de 2014?

 La solución es evidente para todo el mundo: politizar el debate de las campañas electorales, que ahora aparecen prácticamente vacías de contenido político. Las ONGs tienen que crear – y reforzar las ya existentes – medidas de diálogo con los miembros del Parlamento europeo, partidos políticos y grupos políticos. ONGs, personajes políticos y actores económicos europeos tienen que proponer mensajes transnacionales y transculturales cuando sea el momento de difundir mensajes electorales para 2014.

Por su parte, el Movimiento Europeo puede hacer que sus redes de cooperación sean disponibles como plataforma para un diálogo verdadero y dinámico entre los políticos y los ciudadanos. Y además, el MEI y el CFEME deben trabajar juntos para convencer a los políticos de que la politización de la UE es un paso necesario para suscitar el interés de los europeos en las elecciones para el PE, en la medida de incrementar, por consecuencia, la afluencia al voto.