Consulta Ciudadana Sevilla. El futuro de Europa: Política, Economía, Protección Social y Cultura.

Organiza: Consejo Andaluz del Movimiento Europeo (CAME). 21 septiembre 2018
Conclusiones y propuestas:

Protección Social

Práctica unanimidad en que la protección social debe ser el ADN de la Unión Europea y
el tema central de la Constitución que demandan.

¿Cuál es para ti el proyecto europeo?

– Todos los participantes de las cuatro mesas, sin excepción, defienden la necesidad urgente de una Constitución europea, como único marco para una Europa real.
– La Constitución europea puede determinar una estructura federal o confederal.
Algunos hablan de una Federación de estados europeos.
– Plantean que el próximo Parlamento europeo tenga ya carácter constituyente.
– La Constitución europea debe prestar especial atención al estado del bienestar social. Educación, sanidad y pensiones son algunas de las materias fundamentales a concretar.
– La Constitución europea debe fijar un baremo de mínimos en los temas de bienestar social, baremo que sería obligatorio para todos los países.
– Hay prácticamente unanimidad en que todos los países deben ceder soberanía en beneficio de una Europa unida y fuerte. Hablan de menos nación y más Unión Europea.
– Uno de los participantes plantea que el ideal sería la desaparición de todos los estados y que solo existiera una Europa única. La propuesta genera debate, pero los demás la rechazan por utópica.
– Hay unanimidad en que Europa no sabe ‘vender’ en sus estados miembros lo que hace, por lo que la gente no percibe la importancia de Europa en sus vidas cotidianas. Los ciudadanos ignoran también el dinero que la UE invierte en sus países.

¿Qué derechos en materia de protección social crees que deberían ser comunes e iguales en todo el territorio de la Unión Europea?

– En esta cuestión hay unanimidad: educación, sanidad, pensiones e igualdad salarial y de género.
– También hay unanimidad en que se debía establecer en estas materias un baremo de mínimos obligatorio para todos los países de la UE. Todos rechazan que las actuaciones de la UE queden en recomendaciones. Actualmente la brecha salarial en Europa es del 16% entre hombres y mujeres.

¿Qué medidas tomarías para erradicar esta diferencia que se acentúa especialmente en las pensiones por jubilación?

– Todos culpan de esta situación al machismo que impera en todos los países.
– Todos coinciden en que la UE tiene que tener poder para tomar decisiones y normativas vinculantes y que obliguen a todos los países en esta materia. Rechazan las recomendaciones.

¿Cómo desarrollar un modelo de integración social ante la inmigración que recibe Europa?

– Unanimidad en que la inmigración no va a desaparecer y en que necesitamos inmigrantes.
– Unanimidad también en que la Unión Europea y todos los países que la integran deben intervenir en origen en los países de donde parte esa inmigración, afectados por hambre o guerras. Una intervención que debe ser siempre para impulsar su desarrollo, para ayudarles, y no la explotación, para quitarles, como sucede ahora. Ayuda económica y ayuda en educación.
– Todos proponen regular la inmigración y legalizarla en origen. Coincidencia en que vengan, regulando, normalizando y legalizando los mecanismos.
– Por encima de todo, respeto absoluto a los derechos humanos.
– Respeto a la diversidad y educar a los europeos en diversidad.
– Unanimidad en que los inmigrantes ni quitan trabajo ni quitan protección social, como sanidad, educación o pensiones. Coincidencia general en que la Unión Europea, y los medios de comunicación de los países que la integran, deben trabajar con este mensaje a toda la ciudadanía.
– Erradicar los mensajes del miedo al otro o de que los inmigrantes son terroristas o que fomentan el terrorismo.
– Frenar los discursos y los movimientos de xenofobia.
– La integración se apunta como esencial, ante la situación actual que señalan de que ellos no se integran y nosotros no los integramos.
– La necesidad de una educación europea en valores.
– Crítica a los medios de comunicación por el tratamiento de la inmigración y por el lenguaje que utilizan, que no ayuda a la integración.

¿Es posible mantener nuestros estándares de libertad ante la amenaza terrorista global?

– Coincidencia en más Europa, más libertad y más seguridad.
– Plantean que el principal derecho es la absoluta libertad. Plena e igual libertad para todos. Coinciden en que para que exista esa plena libertad hay que tener seguridad. Coinciden igualmente en que con más seguridad hay más libertad. Muchas plantean que hay que ceder parte de nuestra libertad para tener una mayor seguridad.
– Varios exponen que el que quiera solo libertad o solo seguridad no tendrá ni lo uno ni lo otro.
– Si triunfa el miedo triunfan los terroristas. No obstante, muchos plantean que se ha creado una alarma social con el terrorismo, una alarma que urge desmontar. Reconocen la gravedad del terrorismo, pero sostienen que los accidentes de transporte, una enfermedad o una catástrofe natural provocan muchísimas más muertes y, en cambio, no generan tan tamaña alarma social.
– Se coincide en que niveles de libertad y seguridad son aceptables pero mejorables.
– Abogan por un mejor trabajo de la Justicia y, sobre todo, por la educación ciudadana.

Economía

Con carácter previo a las conclusiones recabadas de los ciudadanos, recojo aquí algunas valoraciones personales respecto a la metodología y organización del evento por si son de utilidad para futuras ediciones. En primer lugar, felicito al Movimiento Europeo y al equipo organizador por la celebración y el formato del evento, que considero útil e interesante para recabar la opinión pública y hacerla llegar a los eurodiputados y el Parlamento Europeo con el fin de establecer prioridades y objetivos para la Unión Europea del futuro. Como aspectos mejorables:

– Ya que todas las mesas tenían una composición similar, creo que sería más provechoso si cada una de ellas abordara las 2 ó 3 preguntas generales y un único tema específico (economía, cultura, etc.), en lugar de debatir todas las mesas todos los temas. Mi experiencia fue que las grandes conclusiones comunes eran idénticas en las cuatro mesas, por lo que quizá sería mejor debatir un único tema más a fondo en cada una de ellas. De esta manera, también se facilitaría el trabajo de los relatores.
– En cuanto a la composición de cada una de las mesas, me pareció adecuada la mezcla heterogénea de edades y profesiones. Sin embargo, creo que, para trasladar un reflejo más real de la opinión pública, se debería haber intentado incorporar algunos jóvenes más, quizá alguno de un perfil académico no tan alto y, por otra parte, también incorporar algunos representantes del movimiento euroescéptico e incluso eurófobo. Todos los participantes eran abiertamente europeístas lo que hacía que las respuestas fueran bastante homogéneas.

Frente a la complejidad del momento: ¿Optarías por una mejora de la actual Unión Europea o por reiniciar el actual proyecto de construcción europea?

La opinión unánime de todas las mesas fue optar por una mejora a partir de la Unión Europea actual. Coincidieron en que reiniciar el proyecto o partir de cero sería aceptar que todo ha sido un error o un fracaso y no están de acuerdo con ello. Creen que debemos huir de una posición catastrofista porque resulta destructiva. Consideran que el momento crítico actual del proyecto europeo “no es para tanto”. “Hay problemas, pero no es un desastre”, indicaron los asistentes y sostuvieron que “más que resetear, habría que relanzar el proyecto a partir de valores como prosperidad e igualdad”. Consideran que se pone demasiado el foco en los antieuropeístas y no se expone suficientemente bien todo lo conseguido por Europa. La opinión generalizada es que lo importante es focalizar bien los puntos de mejora para seguir construyendo Europa y, entre ellos, apuntaron:

– Mayor integración, más poder al Parlamento Europeo, ser no una organización supranacional sino una unión federal con capacidad de decisión.
– Transparencia y cercanía: Informar más y mejor a la ciudadanía. “La burbuja europea está muy alejada del día a día de la ciudadanía, de la gente más joven, de los mayores”, señaló una de las invitadas más jóvenes, quien considera que los colectivos citados “no conocen lo que se decide en Bruselas ni su repercusión en su vida diaria”. Otros comentaron que hay que poner en valor los valores de la UE y darle una imagen más adaptada a los nuevos tiempos.
– Mecanismos de participación/ escuchar más a la ciudadanía. Relacionado con el punto anterior. Varios asistentes coincidieron en que la imagen de oscurantismo/corrupción podría reducirse si los ciudadanos se sienten más partícipes del proyecto.

No obstante, alguno de los asistentes también sostuvo que “las grandes cosas que han transformado la Humanidad a lo largo de la Historia han sido proyectos en los que han participado solo unos pocos, por lo que no es necesaria tanta participación” (esto fue una opinión minoritaria).

– Simplificación administrativa
– Tratar directamente los conflictos sociales que están detrás del antieuropeísmo: nacionalismos, xenofobia…
– Refuerzo de la educación e incorporación de mayor información sobre Europa, el proyecto de Unión Europea, sus valores y su Historia en los programas educativos de los diferentes países. “Es fundamental para incorporar a los jóvenes al proyecto”, indicaron apuntando que “es clave la concienciación de la identidad europea”.

¿Sabemos cuánto cuesta el Estado del Bienestar? ¿Quién lo paga? ¿Cómo sufragarlo?

Los asistentes coincidieron en que, en primer lugar, “habría que definir qué es el estado del bienestar para el conjunto de Europa, porque hay diferencias de concepto entre los distintos países (para España, por ejemplo, es educación, sanidad y pensiones)” y apuntaron que “una UE que no esté basada en el estado del bienestar no es concebible”. También estuvieron de acuerdo en que si queremos un estado del bienestar tiene que haber una mayor integración de la fiscalidad. Se defendió dar más fuerza a Europa a través de la recaudación directa de impuestos. “Estamos ante un nuevo mundo, globalizado, y no se puede mantener los sistemas fiscales ni la forma de gobierno de hace 30 años”, comentaron y manifestaron estar de acuerdo con impuestos europeos, no añadidos a los que ya existen a nivel nacional, sino que sustituyan algunos de ellos. Algunos indicaron que un impuesto para defensa (un Ejército europeo común) podría ser un buen punto de partida.

Por otra parte, también se comentó en todas las mesas la necesidad de una homogeneización de la fiscalidad entre los diferentes países europeos para que exista igualdad de oportunidades para las empresas y no se generen “paraísos fiscales”. “Que los impuestos no marquen diferencias entre países”, apostillaron. También se apuntó que hace falta una conciencia de que “hay cosas que son de todos y tenemos que pagarlas entre todos porque un porcentaje de la población no tiene conciencia de que lo público sea suyo”. La mayoría apostó, además, por una reforma fiscal y mejorar la progresividad en los impuestos, para mantener un Estado que tenga recursos para atender las necesidades de los ciudadanos. Muchos apostaron por mayores impuestos a las rentas más altas y las transacciones económicas de mayor volumen e incluso algunos defendieron la implantación de una “tasa Tobin”.

¿Es razonable tener una moneda común sin compartir normas económicas comunes? ¿Qué gobernanza económica propones para Europa?

Los asistentes estuvieron de acuerdo en que la moneda única es vital para que la Unión Europea exista frente a otros estados y volvieron a insistir en la necesidad de avanzar hacia una gobernanza común en detrimento de la soberanía nacional. Algunos volvieron a proponer la desaparición de los Estados. Otros subrayaron la importancia de que esa gobernanza económica común tenga en cuenta los aspectos sociales.

También se señaló la importancia de la capacidad de actuación de las instituciones europeas para que puedan responder ante situaciones como la que se dio en Grecia (crisis de deuda soberana), de forma que, al igual que sucede en EEUU, si un estado quiebra, el resto de estados puedan acudir en su rescate y hacer frente a la deuda. Por otra parte, también se apuntó, en este sentido, la importancia de que las autoridades europeas ejerzan labores de control y vigilancia para que no se cometan los excesos que se dieron en el caso de Grecia (endeudamiento por encima de los límites establecidos en la Zona Euro)

También reflexionaron sobre la disparidad de poder adquisitivo entre los diferentes países europeos pese a compartir la misma unidad monetaria y señalaron la necesidad de trabajar en suavizar estas diferencias. Posición de Europa en el comercio global

¿Qué reglas debe defender Europa? ¿Aquí vale todo?

La opinión compartida por la mayoría de los asistentes es que no vale todo y que las reglas que debe defender Europa son las del libre comercio internacional. Ante el fallo de la alianza atlántica por el Gobierno proteccionista de Trump, la opinión generalizada de los ciudadanos asistentes al acto es que se debe defender el libre comercio y buscar nuevas alianzas con competidores como los mercados asiáticos, Latinoamérica, Canadá…

Alguno propuso tratar al Gobierno de Trump con reciprocidad y poner aranceles a sus importaciones, pero no fue una opinión mayoritaria. Sin embargo, algo que sí fue de común consenso entre todas las mesas es que Europa no puede permitir que entre cualquier tipo de producto por sus fronteras. Se hizo hincapié en limitar el acceso al comercio internacional a los países que no respetan los derechos de los trabajadores. En general, los asistentes estuvieron de acuerdo en que Europa debe exigir a los productos importados unos mínimos de cumplimiento de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): estándares de calidad, respeto al Medio Ambiente, respeto a los derechos humanos, respeto a las normas de la OIT… “La marca Europa debe mantener ese sello de calidad y de respeto que siempre le ha caracterizado”, apuntaron.

Además, señalaron que las reglas del juego no pueden ser las mismas respecto a los países desarrollados que respecto a los países en vías de desarrollo.

¿Estimas suficiente el presupuesto de la UE o debería aumentarse? ¿A qué políticas lo destinarías preferentemente?”.

Todos los asistentes estuvieron de acuerdo en que el actual presupuesto de la UE (que supone un 1% del PIB de los estados miembro) “resulta insuficiente para un espacio tan grande y debería incrementarse”. Se manifestaron a favor de políticas de integración y desarrollo político, una vez más de reducir el peso del Estado-nación e incrementar el presupuesto gestionado desde Europa. En cuanto a las prioridades de gasto, se citaron las siguientes:

– Educación, para construir una nueva generación europea.
– Afrontar retos globales: cambio climático, inmigración, cambio tecnológico
– Políticas que supongan resolver déficits estructurales de grandes territorios, ej, ámbito rural respecto a entornos ciudadanos (en términos de tecnología, etc.)
– Sanidad
– Cultura
– Medio Ambiente
– Obra pública para activar la economía, con grandes proyectos de vertebración entre países como el corredor mediterráneo.
– Seguridad y defensa.
– Innovación

Por otra parte, se insistió mucho en la importancia de mayor supervisión, control y evaluación de resultados; en un exhaustivo seguimiento de los fondos y la comprobación de la ejecución de ese presupuesto. También se consideró imprescindible el establecimiento de indicadores que permitan analizar continuamente cómo están evolucionando todas estas políticas y evaluar el impacto de lo que se gasta.

Asimismo, se señaló de nuevo la necesidad de más transparencia hacia los ciudadanos. “En Europa, todavía hay demasiada oscuridad y eso es motivo de rechazo, desgana y poco compromiso por parte de los ciudadanos”, indicó uno de los asistentes. Cultura La cultura es una palabra tan amplia que provoca varias reflexiones en todos los participantes según se entienda como creación, idiosincrasia, costumbres o elementos de identificación colectiva. Antes de empezar con las respuestas concretas a las preguntas planteadas la mayoría de los participantes mantienen posiciones llenas de matices y que afectan al urbanismo y la manera de habitar las ciudades, al turismo como generador de riqueza pero también como amenaza de desvirtuación de la naturaleza de las ciudades históricas, al arte heredado y a la creación contemporánea o incluso la gastronomía. Cultura también es pensamiento y de manera natural muchos de los participantes mantienen una actitud crítica ante algunas ideas planteadas en las preguntas o al menos a su formulación. Un país se hace desde una identidad cultural.

¿Existe en Europa? ¿Cómo identificar esos rasgos que nos unen en la diversidad producto de un mestizaje histórico?

La palabra identidad provoca un amplio debate porque parece incomodar a muchos de los participantes que consideran como mínimo interpretable. La mayoría asumen como una herencia común el patrimonio histórico y la Historia aunque otros rasgos como la música , la literatura o el arte los consideran más universales y, especialmente los más jóvenes, dicen compartir un acervo universal y no necesariamente europeo. Sin embargo aparece como rasgo común la identificación con unos valores ( desde los principios de libertad, igualdad y fraternidad a los valores cristianos o marxistas) que definen una pertenencia pero que podría estar asimilado por el resto del mundo occidental.

Mientras que los más mayores sí señalan referentes comunes en la filosofía, la literatura o el arte los más jóvenes lo perciben como algo más difuso con un cierto valor hereditario pero no como rasgo de identidad diferente a la muisca o las artes de otros países. La diversidad aparece como una riqueza y como una fortaleza frente a la homogeneidad que supone la globalización y la estandarización de la cultura a través de los medios de comunicación y sobre todo los nuevos soportes audiovisuales.

Sin embargo la mayoría de los participantes dicen percibir un gran desconocimiento de la Historia y la cultura europea definida como tal más allá de un par de acontecimientos relevantes o del poso de la herencia helénica o la ilustración francesa. En alguna mesa se señaló a la manera de habitar las ciudades como elemento común de nuestra cultura ( incluso se habló de una civilización que marca la “cívitas”) aunque algunos la definían como mediterránea más que europea.

Había una cierta predisposición a identificarse con el Sur más que con el Norte de Europa. También se percibía una cierta reserva ante la integración de países de la ex Europa del Este cuya cultura y costumbres se perciben, por algunas personas, como ajenas . Todos los participantes subrayan como valor a defender la convivencia y la paz teniendo en cuenta que la idea de una Europa común nace del fin de la Segunda Guerra Mundial como manera de romper con un pasado de enfrentamientos y nacionalismos . Los nacionalismos aparecen como amenaza a la idea de una identidad común basada precisamente en esos valores que todos consideran la principal fortaleza.

¿Qué entiendes por patrimonio cultural europeo?¿ qué debería poner en valor el Año Europeo de Patrimonio Cultural Europeo?

Ninguno de los participantes conocen la existencia de ese Año ni su sentido ni sus consecuencias luego ha habido una crítica general a la falta de impacto de iniciativas como esta en la ciudadanía. Sin embargo todos conocen las consecuencias de la intervención de otros organismos supranacionales como la UNESCO y su catalogación como patrimonio de la Humanidad ( inmaterial o no).

Podría ser por la reciente catalogación como tal de Medina Azahara en Córdoba, los dólmenes de Antequera hace unos años o el flamenco como patrimonio inmaterial hace un lustro. A pesar de ese desconocimiento todos consideran el patrimonio, especialmente el que afecta al arte monumental una de las grandes riquezas comunes de Europa susceptibles de una mayor protección y divulgación. Las dos conclusiones más notables del debate apuntan a ña necesidad de una legislación común en protección del patrimonio( por encima de incluso la regulación local, esto es de los municipios y ciudades) y la necesidad de una mayor difusión de esa riqueza común. Para hacer posible esto último la mayoría hablan de la potenciación del conocimiento con acciones similares a las becas Erasmus ( que todos consideran algo muy positivo, los que han disfrutado de ellas y los que no) más allá de las Universidades.

En este caso algunas personas consideran el turismo como una amenaza para la identidad de las ciudades ( como Sevilla) mientras que la mayoría lo consideran una oportunidad. Todos han viajado por Europa aunque incluso los que advierten del peligro de la turistificación no se consideran turistas sino viajeros. En alguna delas mesas se propuso potenciar “ la cultura de la experiencia” como forma de hacer valer ese patrimonio común, esto es festivales ( de todo tipo, desde Avignon a Benicassim) o rutas literarias o cinematográficas.

¿El abanico de las 24 lenguas oficiales en la UE son un aliciente o un impedimento para generar identidad cultural europea?

Las lenguas son una riqueza, en eso coinciden todos los participantes y por tanto han de ser protegidas como un bien patrimonial de cada uno de los pueblos de Europa. Sin embargo esa unanimidad se quiebra cuando se habla de su carácter oficial en las instituciones europeas.

Los más críticos proponen que desaparezcan como tales y se use una sola lengua ( el inglés como idioma universal según los más jóvenes) en todas las instituciones. Una mayoría, sin embargo, defienden que todas las lenguas estén presentes en el parlamento europeo como un derecho inviolable de cada una de las naciones y sin embargo no suceda lo mismo en los llamados órganos de gestión. Los que defienden esa posición acusan a la pluralidad lingüística de ser una de las causas de la excesiva burocracia, lentitud y falta de reacción de las instituciones europeas. Propuestas para hacer que la cultura se convierta en una fuente de riqueza en Europa generando empleo y tejido empresarial.

Ya que los participantes han demostrado tener un gran espíritu crítico (y constructivo porque todos defienden la idea de una Europa fuerte y unida) no comparten la orientación de esa última pregunta. Especialmente se sienten incómodos con la idea de la cultura como un bien esencialmente productivo y al que haya que pedirle sobre todo una rentabilidad económica. Todos hablan de la cultura como una señal de pervivencia de las civilizaciones e incluso de la convivencia alertando que la falta de cultura es el paso previo a la desaparición de la paz y de la riqueza.

Sin embargo para todos la cultura es también una oportunidad de desarrollo y crecimiento económico y sostenible. Ya se ha hablado de alguna resistencia al turismo y su riesgo de convertir las ciudades históricas en parques temáticos aunque la mayoría cree que es una industria beneficiosa para todos. La idea de turismo cultural según la mayoría despejaría el peligro de la masificación turística y el crecimiento desenfrenado de las ciudades y sobre todo de las costas.

Hay propuestas concretas. La más compartida tiene que ver con la educación, pilar y fuente de la cultura para todos. Se propone obligar a los estados miembros a invertir al menos un 4% en educación pública e incluso incluir una asignatura obligatoria de la historia y la cultura europeas. También obligar a la cuota del 2%, recomendada por la UNESCO, en inversión y mantenimiento de bienes culturales. Para convertir la cultura en un atractivo de inversión para las empresas se propone una ley de Mecenazgo común que favorezca la intervención privada en todas las actividades de carácter cultural.

Política

¿Los ciudadanos se sienten representados?

– Los ciudadanos reconocen que no perciben una política clara de comunicación de la UE lo que provoca desafección. Es necesario insistir en los elementos visuales y discursos que destaquen los elementos de pertenencia.
– Una causa de esa desafección es la lejanía del eurodiputado, la circunscripción nacional hace que los parlamentarios sean unos desconocidos para los ciudadanos. A esto se suma que se tiene la sensación de que a los políticos españoles no les interesan los asuntos de la UE, salvo para acusarla de aspectos negativos.
– Otra causa de la falta de representación es la ausencia de un liderazgo claro los políticos que tiene altos puestos de responsabilidad en Europa.
– No se siente representado por la lejanía de los mensajes y por la imagen de fracaso que ha dado en algunos momentos como el referéndum de la Constitución o la crisis de los refugiados.
– Hace falta más transparencia para comunicar en que se gasta el presupuesto.
– En definitiva, hacen falta cambios.

¿A qué tiene que dedicarse la UE para que le interese a los ciudadanos?

– Más comunicación y lealtad institucional y que el ciudadanos perciba esa lealtad
– Regular que los medios públicos tengan una cuota de información de la UE.
– Trabajar para comunicar lo que se hace a nivel local.
– Financiar iniciativas divulgativas en colegios

¿Qué me aporta la UE? ¿Qué puedo hacer por la UE?

– Existen elementos muy positivos como la movilidad laboral, Erasmus, unidad económica y la justicia europea. En definitiva, un espacio común, normas comunes, proyección de todos los países.
– En este sentido, proponen extender los conceptos positivos hacia otras áreas, por tanto, proponen la creación del “Erasmus de la experiencia para las personas mayores”.
– Es necesario que el ciudadano se implique más y rompa con el discurso del conformismo. – Avanzar en legislación común en aspectos próximo al ciudadano con son las normas de consumo.
– Avanzar en la creación de un tributo europeo a las transacciones financieras. Cómo implicar a la administración en el proyecto europeo
– Más implicación de la administración local en la UE. Más autonomía de la gestión de los fondos para la administración local – Trabajar más para la apertura de fronteras

¿Somos demasiados para el proyecto europeo?

– No somos demasiados, pero hay una tendencia a separar, la UE ha crecido muy rápidamente. Es necesario reforzar lo que nos une.
– Se puede avanzar pero solo con los que estén interesados
– Se debe avanzar pero con cuidado para evitar que este avance no se apoye exclusivamente en los intereses económicos.