Roberto Dorado y su vocación europeísta

El pasado 29 de noviembre fallecía un miembro de esta casa y gran europeísta. Roberto Dorado, a quien el Presidente Carlos María quiso rendir homenaje mediante unas líneas publicadas en el diario El País y de la que os dejamos aquí su transcripción.

Amigos y amigas de Roberto Dorado, mantendremos siempre nuestra pena por su fallecimiento.

Qué voy a decir del dolor profundo en su familia. Pienso que quienes con carácter más o menos duradero pudieron tratarle, mantendrán también un recuerdo amistoso. Y creo que -a pesar de proverbial discreción de quien tantas responsabilidades políticas tuvo- los españoles caen en la cuenta de lo que este hombre aportó al asentamiento de nuestra democracia, a logros indiscutibles en nuestro bienestar, también -era jefe de Gabinete de Presidencia en 1985/1986- a la incorporación de nuestro país a las entonces Comunidades Europeas.

Y retirado más tarde de toda suerte de cargos públicos, junto a su permanente compromiso socialista mantuvo su vocación por una Europa políticamente unida.

Tanto desde su mirador en la revista Temas en esos artículos periódicos que hoy debieran ser recopilados, como en actividades varias, demostró siempre ser un europeísta convencido y convincente. Vocal de la comisión ejecutiva del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo (CFEME), su labor en esta organización fue de primer orden. Y cuando por causa de su enfermedad dejó de asistir a nuestras reuniones, su voto razonado no dejó de llegarnos tras el conocimiento exhaustivo del tema que al efecto recavaba. Ese era su estilo, probablemente venido de su formación química, en cuyas experiencias de laboratorio y aplicación de productos no caben improvisación ni ligereza.

Gracias, Roberto.

Carlos María Brú Purón

Presidente