La UE y las islas Canarias Elena Pons. Vicepresidenta de AEGEE Las Palmas.

Con este artículo pretendemos realizar una breve exposición sobre la importante labor, y muchas veces imperceptible para el ciudadano medio, que realiza la UE en el territorio canario. Obviamente es imposible aglutinar en un sólo artículo toda su actividad, pero expondremos en las siguientes líneas los puntos capitales para un primer acercamiento y conocimiento.

 

La UE abarca un amplio rango de países y parte del territorio de algunos Estados miembros se sitúa en zonas muy alejadas del propio continente Europeo. Estas regiones reciben la denominación de “Región Ultraperiférica” por su lejanía y las evidentes dificultades de conexión debido a su localización geográfica. Es por ello que las políticas de la UE han adoptado una serie de medidas para paliar esta situación especial.

 

Las Islas Canarias situadas en el Océano Atlántico tienen aproximadamente algo más de 2 millones de habitantes en 7 500 km2, su densidad de población casi triplica la europea, y su PIB per cápita alcanza el 75 % de la media de la UE.

 

La UE compensa la lejanía de este archipiélago (a unos 1 000 km al suroeste de la península ibérica) y su fragmentación territorial, se trata de 8 islas habitadas, con una variada serie de medidas de las que  cabría destacar fundamentalmente las ayudas a la comercialización de sus producciones agrícola y pesquera (hasta 268 millones EUR y 8,7 millones EUR anuales, respectivamente, entre 2014 y 2020) y la implementación de medidas para reducir sus costes adicionales de abastecimiento.

 

También debemos hacer mención a  las aportaciones, nada despreciables, que reciben las islas por parte del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo Social Europeo.

El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), tiene como objetivo fortalecer la cohesión socioeconómica dentro de la Unión Europea corrigiendo los desequilibrios entre sus regiones. Concretamente, este fondo tiene asignados a Canarias unos 1 000 millones EUR para el periodo 2014-2020 y centra sus inversiones en varias áreas prioritarias que considera claves: así, con este dinero contribuye tanto en el sector sanitario, como en el sector científico y de invetigación, y también en el sector de las comunicaciones. A su vez promueve proyectos interregionales de colaboración con archipiélagos y países vecinos.

 

Con el objetivo de destacar la importancia de su impacto podríamos hablar de uno de los ejemplos más destacables que fue el realizado en el año 2016, dónde se dotó a las islas con 43 millones de Euros. Se usó para el transporte sanitario en helicópteros, desplazamientos de pacientes y otros gastos sanitarios. También cabría mencionar que el Hospital Universitario Dr. Negrín de Gran Canaria ha estado recibiendo financiación europea desde su construcción, como lo demuestra el hecho de que  recientemente se han cofinanciado dos de sus aceleradores lineales para radioterapia (el 85% de 4,2 millones de EUR); además está previsto que se cofinancie otro acelerador y una resonancia magnética. Sin esta ayuda, Canarias no podría probablemente contar con todos estos medios sanitarios tan importantes hoy en día para el tratamiento oncológico.

 

Por otro lado, el Fondo Social Europeo (FSE), el principal instrumento que tiene Europa para fomentar el empleo y la inclusión social realiza una grandísima labor en el archipiélago. No debemos olvidar que las islas sufren un problema persistente de alto nivel de desempleo, muy superior a la media española y europea. Es por ello que el FSE trata de ayudar a sus ciudadanos a encontrar un puesto de trabajo, o a mejorar el que tienen, y de integrar en la sociedad a los colectivos menos favorecidos, garantizando con ello mayor igualdad de oportunidades para todos los miembros de la región.

 

Cabría señalar, como otro éxito de la aportación europea el “proyecto URBAN La Orilla Santa Lucía, Gran Canaria” donde se ejecutó una estrategia de regeneración urbana basada en la participación y la inclusión social. Tuvo su línea de acción fundamental en la búsqueda de la cohesión social, el crecimiento sostenible, el empleo y la sostenibilidad ambiental, así como en conceptos de género y ciudadanía. Este proyecto ha promovido el autoempleo y el desarrollo de proyectos innovadores, ayudando a reducir el paro y el absentismo y aumentando el uso de las Tecnologías de la información (TIC) en el municipio de Santa Lucía.

 

Por último, no debemos olvidar la enorme labor de la UE en el sector medioambiental, pues colabora en la protección de casi la mitad del territorio de las Islas gracias a la Red Natura 2000, preservando así su gran biodiversidad. El 42%, el 48% y el 57,8% del territorio de las islas de Gran Canaria, Tenerife  y el Hierro respectivamente están protegido por esta red.

 

Para concluir, y retomando el apunte reseñado en la introducción de este artículo, hemos comprobado, si bien a grosso modo, únicamente un ápice de esta labor invisible para la gran parte de los canarios que realiza la UE en nuestro territorio, labor que, por su importancia, va siendo hora de realzar y de darle el reconocimiento que merece.

No se entendería la Canarias actual sin la aportación trascendental de la Unión Europea en el desarrollo del archipiélago.