El próximo 7 de junio los europeos tenemos una cita ineludible. Una cita con nosotros mismos, nuestro presente y nuestro futuro. El mayor ejercicio de democracia que jamás hayamos vivido y al que acudir como un día de fiesta.
Daniel Correa Hernández • 15 de Abril de 2009

El próximo 7 de junio los europeos tenemos una cita ineludible. Una cita con nosotros mismos, nuestro presente y nuestro futuro. Una cita donde marcar un Guiness de los récords al estar citados a las urnas un total de 492 millones de ciudadanos (con permiso de la India que ostenta la mejor marca). El mayor ejercicio de democracia que jamás hayamos vivido y al que acudir como un día de fiesta.
¿Por qué votar? No voy a tratar de convencerte, pero sí de dar algunas claves que pueden ser útiles para decidirte.
Una de las frases que más se repetirá y oirás hasta “el día D” es que el Parlamento Europeo y sus representantes -a quienes estamos eligiendo en estas elecciones- deciden el 80% de la legislación que después es aplicada en nuestros Parlamentos nacionales. O lo que es lo mismo, las leyes que emanan de nuestra Cámara de la Carrera de San Jerónimo provienen en sus cuatro quintas partes del puente aéreo Bruselas-Madrid, vía Directivas.
751 europarlamentarios -el Tratado de Lisboa los reduce de 785 que son en la actualidad- decidirán sobre materias tan vitales como lo son la educación, la investigación, el medio ambiente o la salud entre otras. Tú como ciudadano eliges esos 751 gestores del futuro de 27 países.
Si lo más lógico del mundo para ti es que decidas tu propio futuro, la carrera que vas a estudiar y la chica o el chico que te gusta y con el que quieres salir, ¿por qué dejar que otros decidan por ti en las tomas de decisiones que te afectarán directamente en tu vida cotidiana y tu futuro?
No votar significa en términos absolutos ceder dicha decisión a otra persona. Que mañana los alimentos vengan con más o menos etiquetados de información alimentaria; que Bolonia sea hoy una realidad o no lo sea; que vayamos hacia un sistema energético renovable o de combustibles fósiles; que un medicamento anti-cancerígeno sea distribuido en nuestras fronteras o no lo sea… todo eso depende en gran medida del 7 de junio.
El Parlamento Europeo, además de debatir y adoptar dicha legislación; de aprobar los presupuestos de la Unión, y de controlar la Comisión Europea es un ágora abierta al mundo porque en él se examinan y juzgan los problemas a ese nivel y porque tiene relaciones institucionalizadas con la ONU y los Parlamentos nacionales.
Si votaste en las últimas elecciones nacionales, tendrás que hacerlo en las elecciones al Parlamento Europeo pues es un órgano supranacional, como hemos explicado, con competencias legislativas de aplicación directa en tu vida.
Si sólo votas en las elecciones municipales y autonómicas, porque es donde te encuentras reconocido y el órgano que te representa a ti y tu ámbito más próximo, deberás votar en las próximas elecciones al Parlamento Europeo porque éste reconoce la Europa de las regiones como realidad de este gigantesco entramado social.
Vota porque vives en el mayor Espacio Público Compartido del mundo -de nuevo pidiendo permiso a India-, o porque la Unión Europea siendo un gigante económico es todavía un bebé político -apenas 50 años de vida hoy- que necesita de tu apoyo para seguir creciendo y convertirse en el centro neurálgico de respeto y defensa mundial de los Derechos Humanos.
Vota simplemente porque nacer y vivir en la Unión Europea representa vivir en un lugar con unos derechos de los que muchas personas desgraciadamente no pueden disponer. Donde se garantiza la libertad de culto y creencia, la libertad de expresión y donde la convivencia en paz es el principal credo.
Vota porque no siempre se pudo. Porque es un derecho adquirido a través de siglos de luchas y revoluciones. Porque la Unión Europea nace en un intento de superación de la segunda Guerra Mundial y como pacto para dejar atrás la barbarie que asoló Europa el siglo pasado.
Vota porque hoy la Unión Europea tiene un mensaje de paz a través de la Naciones Unidas y un compromiso con la justicia y la sostenibilidad a nivel planetario.
Vota porque muchos fenecieron para que hoy tú lo puedas hacer y una buena muestra de agradecimiento es depositar tu papeleta en la urna, sea del signo que sea.
Así que mejor decides tú, ¿no?