Presidencia española de la UE
El próximo 30 de junio España llevará a cabo la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, cuyo trabajo semestral ha sido definido como “excelente” por Herman Van Rompuy, Presidente permanente del Consejo Europeo, dada su continua y constructiva cooperación con las instituciones europeas.
Lavinia Meloni • Miércoles, 23 de Junio de 2010
El próximo 30 de junio España llevará a cabo la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, cuyo trabajo semestral ha sido definido como “excelente” por Herman Van Rompuy, Presidente permanente del Consejo Europeo, dada su continua y constructiva cooperación con las instituciones europeas.
En esta misma fecha ha sido organizado, por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el encuentro Una Europa de Derechos y Libertades, una Europa para los Ciudadanos, durante el que España tendrá la ocasión de despedirse de este cargo que ha dirigido con la máxima seriedad y celo, y de hacer un balance de su trabajo como País dirigente de la Presidencia de la UE.
La Presidencia española ha sido la primera en actuar bajo el Tratado de Lisboa, que entró en vigor el 1 de enero y con el que se introdujeron numerosas reformas estructurales, como la creación de nuevas instituciones y la atribución de nuevas competencias, que en estos seis meses se han ido implementando gradualmente.
Los méritos atribuidos a la Presidencia española son los de haber abordado cuestiones de fondo y nuevos modelos, en particular en materia de gobernanza económica de la UE.
Para conseguir una cierta continuidad en las actividades de la UE en una fase tan importante de la integración europea, España elaboró, conjuntamente con los dos próximos Países que ejercerán la Presidencia de la UE, Bélgica y Hungría, un programa de trabajo para el periodo de 18 meses de manera que las actividades de las tres Presidencias rotatorias aparezcan de manera sucesiva, sin interrupciones.
La situación política vigente, caracterizada por un interregno que no va a solucionarse antes del próximo septiembre, no asegura a Bélgica las condiciones más serenas para empezar su turno de Presidencia. De todas maneras, según la opinión de Herman Van Rompuy, ex dirigente de la Democracia Cristiana Flamenca y actual Presidente permanente del Consejo Europeo, la ausencia de un gobierno a partir del 1 de julio no constituye un problema realmente relevante, dado que las actividades europeas durante el verano no son tan intensas.
Y además, dado que Bélgica es un estado federal, la transición política a nivel federal no sería tan grave, debido a que las regiones están legitimadas a colaborar con las instituciones europeas en el marco de la Presidencia belga de la UE.