Seminario sobre política de vecindad y Mar Negro.
Bucarest 22-23/02/08
El CFEME, representado por su Presidente, Carlos María Bru Purón, ha tomado parte en un seminario organizado por el Movimiento Europeo Rumano y secundado por el MEI donde se trataron aspectos de la política europea de vecindad y las sinergias y posibilidades que ofrece la región del Mar Negro como protagonista de dicha política.
La Ponente Principal , Sra. Lalumière, introdujo el tema y frente a las críticas del representante español, Carlos Bru, reconoció que la denominación del evento, “Sinergias del Mar Negro”, era inadecuada, el tema es las “Dimensiones de la problemática del Mar Negro y las sinergias que la acción conjunta de la UE producirán en aquella zona.”
El Sr. Bru hizo ver que la mejor aportación europea era por la vía del soft power, y la Sra. Lalumière , recogiendo la idea, dijo que éste se manifestaba en la múltiple vía de ofrecer educación, promover la idea de ciudadanía, procurar la confianza entre los países ribereños del Mar Negro y de éstos con la UE , no olvidar las relaciones bilaterales entre dichos estados y acometer proyectos viales concretos, tanto marítimos como terrestres, con especial dedicación a los riesgos del transporte de petróleo y a las ventajas de un turismo sostenible.
A este respecto, en este debate surgió el tema de economías “corridors”, del cual el representante italiano propuso como ejemplo los tan frecuentes problemas entre Austria e Italia.
Otros intervinientes, entre ellos el representante español, aludieron a unos innegables conflictos que se basan en aludir –más o menos con razón- a motivos de orden religioso o étnico.
El resumen de la jornada, propuesto por la Sra. Lalumière y aceptado por los presentes, fue que la UE , reconociendo la identidad de la zona del Mar Negro, puede ejercer una función “de facilitador”, lo cual implica reconocer que hay cuatro riberas, de las cuales sólo una está asegurada como perteneciente a la UE.
El representante español aludió al necesario reforzamiento de la “política de vecindad”, gran innovación del proyecto constitucional europeo del art. I-56, hoy recogido en el Tratado de Lisboa; los presentes apoyaron esta visión.
Tema protagonista:
Aunque no figuraba en el orden del día, surgió el problema de Kosovo.
Fue sugerido por los representantes moldavos –alusión al “separatismo transnienter“ búlgaro-, rumano –minoría húngara-, georgiano y armenio –problema de Nagorno Karabaj-.
Intervención del Presidente del CFEME:
Carlos Mª Bru entendió que debía manifestar una opinión, entre otras razones por la oposición española a la declaración unilateral de independencia por parte de Kosovo:
1.- No nos sentimos aludidos por alguna “sotisse” de Putin, no hablamos motivados por miedo alguno, ya que España, estado constitucional, sabe arreglárselas muy bien respecto a los problemas identitarios en algunos territorios del estado.
España se ha pronunciado en contra por razones de Derecho Internacional y atención a las resoluciones de NN.UU.
Existen al respecto dos textos fundamentales: acta final de Helsinki, que establece la inviolabilidad de las fronteras exteriores dentro del continente europeo, y la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de NN.UU. La primera acepta excepciones siempre que sean consensuadas, como es el caso de Chequia, Eslovaquia, así como los Balcánicos tras los acuerdos de Dayton -Eslovenia, Croacia, Macedonia- o el pacto constitucional reciente en torno a Serbia y Montenegro.
En cuanto a la resolución 1244, claramente mantiene para Kosovo el compromiso de soberanía e integridad territorial de la ex República Federativa de Yugoslavia, así como tenía por objetivo el impedir una acción unilateral Todo esto ha sido infringido por la declaración
Todos estos elementos han sido infringidos por las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE de 19 de febrero. Con respeto pero con indignación, manifiesto mi rechazo a tales conclusiones. Y lamento que se haya acudido a una expresión clásica del latín, la excepción “sui generis” para el caso de Kosovo.
Frente a los que pensamos que la UE se rige “under Law”, la manera de sortearlo por la razón “sui generis”, puede traer consecuencias imprevistas.
Vayamos a lo cotidiano: si yo conduciendo con mi automóvil me salto un semáforo en rojo y alego que mi automóvil es “sui generis”, nos exponemos a que otros muchos conductores aleguen la misma expresión.
La excepción “sui generis” es una incitación a la inflamación continuada por unos y otros. Es la caja de Pandora.
Y sin entrar en precisiones incómodas para muchos de los presentes, todos tenemos presente la existencia de múltiples problemas territoriales de presuntas razones étnicas e históricas. Hay minorías en muchos de los estados de esta zona de Europa, concretamente en el Black Sea. Y a ellos han aludido alguno de los intervinientes. El proceso puede ser inacabable y de efectos trágicos, porque como se ha dicho tantas veces, no hay minoría que no contenga en su interior otra minoría encubierta, tal como en las matrioskas rusas siempre hay otro inferior dentro que no está dispuesto a que le aplasten.
De aquí la protesta española que hoy hago yo explícita.
Y como no quiero que todo sea negativo, y existen hechos consumados lamentables, pido al MEI que aporte algo constructivo. No puedo improvisar, pero creo que por la vía del federalismo, inspirador desde el Congreso de la Haya de nuestras actividades, algo se debe hacer: por ejemplo, obligación a serbios y kosovares de ciertas formas de autonomía para la hoy minoría serbia, participación conjunta en instituciones consultivas o decisorias internacionales, confianza recíproca, etc.
Quisiera finalizar mi intervención con un recuerdo a la amistad entre Rumanía y España, que ya empieza con el Emperador cordobés Trajano, y continúa hoy en día con el notable flujo de trabajadores entre uno y otro país.
Nada más digo y siento haberles cansado a ustedes.